La argumentación ofrece la visión subjetiva de un emisor sobre un tema. Su propósito es influir en el receptor y convencerlo de la validez de su razonamiento, por lo que en ella predomina la función apelativa.
Para persuadir al receptor, el emisor selecciona argumentos, razones y pruebas que avalan su opinión. también puede utilizar objeciones a los argumentos contrarios, que se denominan contraargumentos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario